Se viene "Partes de mí", la obra.
Sobre el proceso creativo de construir una obra de teatro:
Escribir es algo que tengo naturalizado desde pequeña, no sé cómo ni de qué forma, pero siento que siempre, pero siempre, escribí. Tengo diarios, agendas, poemas, pensamientos, relatos, cuentos, crónicas, descripciones y más. Hace unos años parí mi primer libro: "Mi papá es Mac Gyver", lo escribí a raíz de la muerte de mi papá y como una tabla en medio del océano, fue mi manera de procesar todo el dolor que me atravesaba, todo el amor que no quería olvidar, todos los momentos compartidos, sus palabras (su voz y su sonrisa... hubiera dado todo por poder plasmarlas en algún lado, pero hay cosas que por más que las desee, no suceden). Ese libro fue y es un bálsamo para mí, algo que quedará en la biblioteca de aquellos a quienes amo y con quienes comparto mi vida. También me llevé las alegrías de la emoción de otros a quienes no conocía y lo disfrutaron muchísimo. A los dos años parí mi segundo libro, atravesada por un dolor tan profundo e inmenso que sentí que literalmente acuchillaría cada órgano de mi cuerpo, así de dramático, así de doloroso. Se me juntaron un sinfín de situaciones y escribí como loca, poemas de amor y desamor, tratando de gritar lo que sentía con ese corazón roto sostenido en mis manos, aún latiendo, indefenso y mudo frente al mundo. El primer libro fue en formato "libro", de los que todos conocemos, con una hermosa foto de portada. El segundo fue en cajita, con poemas sin orden, mandalas para colorear y un nombre que gritaba "Traes el viento en tu pelo, mi amor". ¿Y ahora? ¿Qué sigue ahora?
Todos los pedazos a mi alrededor, todas las partes de mis réplicas a lo largo de los años, los deseos sin cumplir y a la vez, el motor más gigante de la vida: la pasión. ¿Cómo expresar aquello que callo? ¿Cómo poner en palabras todo lo que queda impregnado en el cuerpo y en el alma? Todo lo que no encuentra a veces lugar para ser. Me detuve, obligadamente. Empecé a mirar a mi alrededor y me di cuenta de que no era la única. Empecé a sentir que en esta soledad tan profunda, había otras soledades. Empecé a encontrarme en las palabras de otras y, cómo no, mucho más en los silencios. Empecé a querer compartir el dolor y la desilusión y el amor y la alegría y el poder inmenso que tenemos todas para resurgir, reinventarnos, sostener, abrazar y ser a cada paso de nuestra historia. Y hablo en femenino porque escribí "Partes de mí" reconociendo el sostén de las mujeres que me rodean, de las que me antecedieron, de las que aún no conozco y admiro, de aquellas que vendrán. Y esta vez quise salir del cascarón, de ese caracol en el que me oculto cuando la vida naufraga. Así que esta vez, tocaba poner el cuerpo. Poner el cuerpo. Con todo lo que eso implica. Esta vez no era un libro en papel (por lo menos por ahora) sino gritar a viva voz, con el cuerpo en presente, todo lo que mi útero, mi corazón y mi cerebro sentían.
Formé el equipo más soñado que se pudiera pedir, con mujeres poderosas y sensibles con las que gestamos este proyecto de contar-nos en escena. Pues sí, teatro, siempre teatro. "Serás teatro o no serás nada". Y quizás más adelante me corra un rato de escena, y quizás aquellas palabras sean editadas en un futuro, no lo sé aún. Pero hoy, en breves, ahora, ya... serán expresadas, atravesadas desde el alma, cantadas, gritadas, susurradas, dichas sobre tablas. Y será en vivo, y será a la cara, y será la manera de exorcisar tanto pensamiento y sentimiento recorriendo las venas desde hace tanto tiempo. Y seremos espejo y seremos abrazo y seremos sonrisa y seremos grito y llanto y estaremos ahí, unidas, para recoger juntas los pedazos.
"Partes de mí"
Un ensayo inacabado sobre estar rota y poner el cuerpo.
Estreno
Sábado 08 de agosto
Espacio Tole Tole
Pasteur 683



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